Hoy no me desperté bien. Me costó salir de la cama. Más de una hora. Cancelé un par de planes que no había confirmado y me bañé. Me olbigué a levantarme.
Después me fui. Sin rumbo. Real.
Me subí al tren y pensé en lugares donde brille el sol y haya algo que ver sentado desde algún lugar.
Terminé en plaza de mayo.
Visité al General y miré las palomas sentado al sol.
Después subte. Un pancho en Once, porque no había almorzado. Y el tren al pago.
Cada tanto me dejé ganar por el bajón y se me estrujó un poco el pecho un par de veces.
Tanto a la mañana como a la tarde las palabras y chistes de Daniela en el teléfono me ayudaron a reir un poco.

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